La agrupación se presenta este sábado en La Gesta Cultural en el marco de su Gira NOA, con Ayahuasca y Bogardus como bandas invitadas. En diálogo exclusivo con LA GACETA, su cantante y guitarrista Tom Quintans reflexiona sobre la presentación de "Yendo Rápido a Ningún Lugar", el despliegue de su nuevo formato con seis músicos en vivo y la apuesta por habitar el presente sin refugiarse en la nostalgia.

Formada en 2012 en el barrio porteño de Boedo por Tom Quintans (voz y guitarra), Polaco Ocorso (batería), Chicho Guisolfi (bajo) y Marki Canosa (guitarra), Bestia Bebé se consolidó como uno de los nombres fundamentales del rock independiente argentino. A cuatro años de su última presentación en la provincia, la agrupación regresa este sábado 19 de septiembre a Tucumán para tocar en La Gesta Cultural, en una noche que contará además con la apertura de los grupos locales Ayahuasca y Bogardus.

La fecha se enmarca dentro de su Gira NOA con paradas previas en Salta y Jujuy y marca la presentación oficial de "Yendo Rápido a Ningún Lugar", su sexto álbum de estudio publicado a través del sello Primavera Labels. "Estamos muy contentos de volver a Tucumán; tenemos expectativa de ver si nos extrañan", señala Quintans al reflexionar sobre la calidez de un público que en todos lados responde con la misma intensidad de pogo, baile y canto colectivo.

Grabado, producido y mezclado por Felipe Quintans en el estudio Resto del Mundo en Buenos Aires, "Yendo Rápido a Ningún Lugar" explora el paso del tiempo, la transformación de los vínculos y la resignificación de los recuerdos desde la cotidianeidad y el espíritu de barrio. A lo largo de diez composiciones, el grupo amplía sus fronteras sonoras mediante la incorporación de baterías electrónicas, samplers, teclados al frente y guitarras acústicas combinadas con la habitual tracción eléctrica. Según explica su vocalista, la premisa constante de la banda es que cada trabajo discográfico posea una identidad propia que lo diferencie de sus antecesores. Para trasladar esa complejidad al directo, la formación sumó en escena a Nina en teclados y al Tucu en guitarra acústica y percusión, estructurando el show más extenso de toda su carrera.

Aunque la materia prima para la escritura de las canciones continúa siendo la rutina, el entorno personal y las temáticas que despiertan el interés de Quintans, el paso de los años transformó el nivel de exigencia en la confección de los textos. El compositor reconoce que ahora le otorga un peso mayor a la lírica, dedicándole más tiempo al desarrollo de frases cuidadas y estructuras más extensas. Esta búsqueda lírica acompaña una postura estética firme que rechaza apoyarse en la nostalgia o la añoranza de tiempos pasados. De acuerdo con el músico, tanto la banda como sus seguidores eligen habitar y celebrar el presente, conectando directamente con las nuevas producciones y el entusiasmo del momento.

Con más de diez años de trayectoria y giras frecuentes que los han llevado a recorrer diferentes escenarios del país y del exterior, el grupo mantiene intacto el disfrute por la convivencia en la ruta. Al analizar el panorama musical actual, Quintans destaca que el concepto de indie como etiqueta de género se ha desdibujado con el tiempo, pero pondera la vigencia del camino de la autogestión y la independencia como un modelo de trabajo posible y consolidado para proyectos emergentes. De cara a la cita en el espacio cultural tucumano, la banda anticipa un despliegue donde convivirán sus clásicos de siempre con las canciones de su reciente álbum, reafirmando la vigencia de un sueño compartido por hacer música y salir a tocar.

La cita con el público tucumano tendrá lugar este sábado a partir de las 22 hs en La Gesta Cultural, en el marco de una fecha cargada de adrenalina y volumen elevado. La velada se completará con los shows de las bandas locales Ayahuasca y Bogardus, consolidando un encuentro de pura autogestión que promete transformar el recinto en una verdadera celebración del circuito independiente.